¿Qué futuro para el Parque Nacional de Kahuzi-Biega y sus gorilas?

En el este de la República Democrática del Congo, el Parque Nacional de Kahuzi-Biega, refugio emblemático de los últimos gorilas de llanura orientales, se encuentra hoy atrapado entre la guerra de los hombres y la supervivencia de lo vivo. El conflicto entre grupos armados va más allá de las zonas de combate: extiende sus raíces hasta lo más profundo de los bosques de este sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Bajo los disparos y los saqueos repetidos, los gorilas huyen, estresados, desorientados, a veces separados de sus grupos familiares.
Pero la amenaza no procede solo de las armas. Aprovechando el vacío que deja la reducción de las patrullas del ICCN, los leñadores se han adentrado en el parque y talan árboles para producir carbón. Este comercio ilícito, convertido en un recurso vital para muchas familias desplazadas o empobrecidas por la guerra, arrasa silenciosamente el ecosistema. Cada árbol que cae se lleva consigo un fragmento del hábitat de los gorilas. El bosque, indefenso, se borra día tras día.
Asistimos, impotentes, al derrumbe de uno de los tesoros ecológicos más valiosos de África.
En Kahuzi-Biega ya no es solo la fauna la que está amenazada: es todo un equilibrio antiguo entre el ser humano, la naturaleza y la memoria de un mundo todavía vivo.
© David Kalinga, periodista independiente